El mundo es un desierto de sal
Un cielo blanco de fría plata
Un mundo yermo donde impera el mal
Donde no tiene cabida esta sonata

Sol, desde que partiste y me faltas
Echo en falta tus cálidos rayos
Sobre mi piel, cuyos nervios exaltas
Como si de ellos tiraran mil caballos

Deseo ser de nuevo la gata
Que juega mimosa y mansamente
Con el sol, tocándolo con la pata
Aun a pesar de notarlo muy caliente